Las bodegas preparan sus recetas para desafiar los acontecimientos del año próximo, aunque la recesión y la incertidumbre parecen paralizar el quehacer diario. La mayoría ya tiene su fórmula para enfrentar el 2009, seguir haciendo negocios y, casi todos, con el objetivo firme de seguir creciendo.
Ante la situación de recesión y crisis actual, WineSur entrevistó a referentes de la industria, desde bodegas grandes a boutiques, para saber cómo van a enfrentar el 2009. En esta nota los puntos más importantes donde podrán el foco las bodegas para mantener la rentabilidad y procurar buenos negocios durante el año que se viene.
Costos
Ajustar, ajustar y ajustar, es la premisa. El 2008 fue un año en donde gracias al marco inflacionario los costos, tanto de trabajos en vid como de las labores en bodega, así como también de los insumos, treparon a las nubes. El 2009 para los bodegueros será un momento para afilar el lápiz y no sobre stockearse.
«Definitivamente ha habido un aumento de costos en todos los rubros, desde insumos secos, mano de obra, combustibles, fletes e insumos de finca que deben estar en un porcentaje superior al 27%. Los costos en recursos humanos son también uno de los ítems a ajustar y controlar muy de cerca», indica desde la Patagonia, Roberto Schroeder, de Familia Schroeder.
Juan Stornell, gerente general de Bodega Andeluna Cellars, señaló que «el 2009 será un año en donde deberemos ser muy cuidadosos con todos los gastos, porque no se pueden tocar los precios en el exterior. Además, tenemos un escenario en donde varios de nuestros competidores han devaluado y para continuar tenemos que seguir teniendo un producto competitivo y no aumentar los precios».
Desde Finca Decero, Juan Marcó, dijo que «para el 2009 se hará un gran foco en control de gestión y costos. Vamos a ser lo más eficientes que podamos, tenemos que cuidar a nuestros clientes y poner una gran presión interna dentro de los procesos para mantener los niveles. Por ahora, de acuerdo al plan que nos habíamos planteado en abril de 2008, vamos bien». En tanto, Carlos Tizio (Clos de los 7) coincidió con Marcó y dijo que «debemos ser lo más eficientes posible y buscar toda reducción de costos lógica».
Tipo cambiario
Con la inflación del último año los beneficios del tipo cambiario alto parecen haber desaparecido. Por lo tanto, cada uno ya va pensando en qué tipo de cambio le conviene a la industria.
«Lo ideal sería que hubiese un dólar para los exportadores, porque si aumenta el dólar en general podrían aumentar los costos y precios. Prefiero un dólar de exportador lo más alto posible alrededor de los $3,80 /90 para equiparar lo que nuestros vecinos están haciendo», asegura Stornell. Schroeder coincide y agrega «creo que un tipo de cambio 1U$S = 3,80 permitiría recuperar parte de la rentabilidad perdida en el mercado externo».
Para Thibaud, la situación es un poco distinta, «tanto la estructura Ruca Malen / Bodega Tres Blasones, exportadora / importadora, como el buen equilibrio exportaciones / mercado local de Ruca, nos proveen un hedging de tipo de cambio bastante automático. Sabemos que es muy difícil proyectar el tipo de cambio a lo largo del 2009, pero en la medida en que no aparezcan disposiciones demasiado artificiales deberíamos poder salir bien parados».
Mercado externo
Estados Unidos y Brasil son los mercados más importantes para Argentina en el segmento de vinos embotellados y la incertidumbre parece marcar las compras, aunque algunos están confiados de que esta crisis financiera será una gran oportunidad para los vinos.
En este sentido, Carlos Tizio, de Clos de los 7 dijo que «en general me parece que habrá una muy buena oportunidad para el mercado argentino en Estados Unidos. Por nuestra parte, hasta hoy se está cumpliendo con todos los pronósticos de venta».
«El mercado externo seguramente no seguirá creciendo como en estos últimos tres años (más del 30% promedio) pero tenemos mejor atención de los mercados (americano y canadiense, fundamentalmente) que hace 5 años y la posibilidad de seguir creciendo, aunque a una tasa menor», vaticinó Schroeder.
«Para nosotros, el 2009 va a ser un año de oportunidades porque en ciertos mercados Argentina va tener buenas oportunidades de crecimiento ya que somos considerados un «good value». En otros mercados donde se ha tenido devaluación de la moneda local se va a bajar la venta. Argentina tiene un buen panorama el año que viene en algunos mercados y otros se van a ver seriamente afectados», aseguró Stornell.
Por su parte, Minni, de Bodega y Viñedos Miguel Minni, afirmó que para el 2009 buscarán «fomentar el mercado de exportación a través de calidad, precios y volúmenes».
Para Finca Decero, la clave, según Marcó, estará en que «prepararnos de antemano. Hasta ahora los importadores han cumplido los planes de manera exacta. La semana pasada tuve reuniones con la gente de Estados Unidos y Suiza y las perspectivas de crecimiento se siguen manteniendo. Las charlas de la semana pasada siguen siendo positivas tanto en términos de plazos de pagos hasta volúmenes. La palabra clave es la incertidumbre».
