Sí, podemos apreciar la calidad de un champagne por la finura y persistencia de las burbujas en la copa. Las burbujas deben ser pequeñas y uniformes. Deben ser persistentes y finas desde abajo hasta desaparecer en la superficie. De lo contrario, podríamos encontrarnos ante un espumante que ha tenido un proceso de fermentación demasiado rápido.