La idea es experimentar, simplemente eso, dándole primacía a aquellos órganos sensoriales que nos regalan el poder de deleitarnos con los distintos sabores e imaginarnos un mundo a través de los aromas.
«Copas sensoriales» es una propuesta que se basa en un interrogante esencial: ¿qué sucede con los sentidos del gusto y del olfato cuando la visual está negada? Se agudizan, dejamos que fluya una sensación distinta despertando nuevos aromas mientras que las papilas gustativas encuentran sabores frescos que sorprenden. Estamos hablando de buscar, en aquello que acostumbramos a probar, formas diferentes de sentir y percibir.
El color es toro de los detalles; las negras son puramente técnicas ya que permiten negar totalmente la visual, mientas que las espejadas permiten un lucimiento parcial del líquido que está por adentro, por lo que su utilización es recomendada fundamentalmente para degustaciones hedonísticas.
